Retazo de un viaje

I PARTE[1]         Juani Jiménez

             Como dentro de algunos días vais a leer en los periódicos la peregrinación de enfermos a Lourdes con el “Tren de la Esperanza” voy a contaros un poco del primer viaje que hice, para ver que era aquello y cuyo resultado fue en seguir yendo durante veinticinco años más.

No sé si voy a poder describir todo lo que vi  sobre todo lo que sentí allí, me harían falta  muchos folios para explicar, muy por los pelos, como me agarró todo aquello, pues está comprobado que la persona que va a Lourdes o le decepciona y no vuelve más, o le pasa lo que a mí, he seguido yendo año tras año, pues para mí Lourdes era como una droga.

Recuerdo que  en el primer viaje que hice en el año 1980, nos indicaron que no dejásemos de ver la procesión de las antorchas. Se hace por la noche y las velas encendidas y portadas por los cientos de personas, contrastan con la obscuridad del cielo formando  una vista preciosa, a la noche siguiente participamos la hospitalidad de Albacete, llenos de emoción.

Al día siguiente fui a la gruta, allí se me empezó a encoger el alma  ¡Cuantos enfermos en camillas llevadas por voluntarios, sonreían y llenos de esperanza, rezaban a la Virgen pidiendo su ayuda! La mayoría querían bañarse en las piscinas con  una fe que a nosotros los que creíamos estar sanos de cuerpo, nos hacían ver la enfermedad de nuestra alma.

Ante tanta resignación, yo me veía tan poca cosa, que no podía pedir nada para mí, estaba tan impactada, que tuvieron que pasar varios años hasta que empecé a tener valor y pensar en mí.

Podría seguir contando muchas más cosas pero las sensaciones de veinticinco años de viajar, a partir del segundo siempre a ayudando, a algunos podría aburriros y no es esa mi intención, al contrario, quiero animaros a que vayáis una vez ayudando y luego decidáis si volvéis o no a Lurdes.

 

 

II           ANHELOS Y ESPERANZASA    Ana Martínez

Queridos amigos, a raíz de esta magnífica sensación, que nos describe nuestra amiga, quisiera poder compartir con vosotros ésta mi historia y sensaciones.

Yo también hice este mismo viaje creo recordar en el año 1982. Es cierto que todo lo que allí se vive y se comparte es inexplicable, cada uno de nosotros lo vivimos de diferente modo y distintas situaciones de cada uno.

No es mi intención aburriros y si que pudierais comprenderme; yo fui como  voluntaria para ayudar a los enfermos, pero es que en realidad tenía dos a mi cargo, uno de ellos muy cercano, las normas son: las mujeres asisten a las mujeres, e igual pasa con los hombres.

Nosotros fuimos como todos los que se embarcan en ese “Tren” bien llamado el “Tren de la Esperanza”, con la moral y la esperanza muy alta.

¿Qué pasa cuando uno llega allí? Seguramente los ánimos y la esperanza, empieza a decaer, por  qué vemos  con los ojos terrenales, que es imposible, que se pueda complacer tantas esperanzas, pero al mismo tiempo que nos vamos desmoronando y a su vez,  nos vamos implicando en seguir ayudando al máximo de nuestras fuerzas,  y damos más gracias,  por lo contrario seguimos pidiendo más ayuda, cada uno en sus creencias y sus sentimientos.

 

 

 

A pesar de todo sí que os digo, siempre bajo mi experiencia, os invito a  que os animaseis y si os fuese posible alguna vez, compartir, las sensaciones y los sentimientos que en “situ” puedes experimentar.

La mayor sensación que yo pude vivir fue un día, muy temprano que nos convocaron a subir  a un monte para hacer un “Vía Crucis”, claro sin los enfermos, entonces fue mi momento, cuando quieres y debes de aceptar y asimilar, lo que en realidad tienes, os digo humildemente,  me tocó llorar, llorar y llorar, y desde esa realidad entonces sí que esperas  “El Milagro”, ¿se llevará a cabo algún día? , Queridos compañeros después de mucho tiempo esperando, os digo que no sucedió.

 

 

III       OTRAS EXPERIENCIAS       Luz Gallego

Siguiendo el relato de las compañeras puedo añadir que mis experiencias fueron dos muy distintas.

Una de ellas fui de acompañante de enfermos. En esa ocasión coincido totalmente con ellas, porque al estar entre tantos y diferentes dolores, no puedes ni siquiera plantearse pensar en ti, por lo tanto no te atreves a pedir nada para ti, si no dar gracias por lo que tienes y la experiencia allí vivida.  Lo  único que intentas es mejorar y poder ayudar al máximo. Aunque lo que haces esos días es algo  tan pequeño e ínfimo que resulta incomparable con lo que pasan esas familias a lo largo de su vida.

Mi primera experiencia fue solo un día de paso  (y perdonar la expresión) pero me pareció un “Mercadillo” donde hasta el agua se vende. (Recordé cuando Jesús enfadado expulsó a los mercaderes del Templo), porque mi sentimiento fue ese “enfado y tristeza”.

Ya sé que de alguna forma hay que mantener todo aquello, pero yo lo vi de forma muy negativa.

Para mí el “Milagro” si se realizó, traté de  hurgar  en mi interior para conocerme más mi vida cambió mucho, aunque siempre hay a lo largo de la vida más versiones para hacerlo. Desde entonces trato de corregir mis muchos defectos, no suelo preocuparme de nimiedades y aunque caigo a cada paso lo sigo intentando  sobre todo en la ayuda a los demás y en tratar de ver lo mejor en cada persona que conozco.[1]

 

 

IV         RECUERDOS DE MIS VIAJES AL SANTUARIO DE LOURDES  Isabel Ibáñez.

Lourdes es un lugar mágico. Lo he visitado dos veces y en ambas ocasiones me he llevado recuerdos inolvidables.

De mi primera experiencia en Lourdes me quedo con la devoción que se respiraba en el ambiente por todos los rincones de la ciudad y, en especial, durante la procesión nocturna de las antorchas.

Fue impresionante compartir el silencio, el respeto y la fe de las personas participantes en el desfile  hacia el Santuario de la Virgen.

Mi segunda visita a Lourdes fue más personal si cabe. Tuve un contacto más íntimo con la Virgen. Me dirigí  a ella en  su gruta y le pedí por mis hijos y por los hijos de los demás.

Para entender lo que significa Lourdes hay que vivirlo. Por eso, recomiendo a todas las personas que tengan  fe que visiten a la Virgen de Lourdes, que confíen en ella y que no pierdan la esperanza, por que ella siempre ayuda, de un modo y otro, a los que acuden a ella con sinceridad.

 

V           CAMBIO DE RUTA  Antonio Mínguez Carrión

No quiero cambiar de tema en este “libro compartido” pero nos vamos a marchar en sentido contrario, vamos a caminar hacia el oeste, y nuestros pasos nos van a llevar al otro punto de referencia en el sentimiento Mariano europeo.

Nos vamos a Fátima, nos vamos a Portugal.

Con el fin de cortar un poco la monotonía de la vida cotidiana, el otoño pasado, mi esposa y yo nos fuimos de viaje, queríamos conocer Lisboa, La costa y unas cuantas ciudades más. Para ocupar un día que teníamos libre (viernes) La agencia organizadora del viaje nos propuso ir a Fátima, nos convenció y nos apuntamos. Esa misma noche, al hablar con nuestros hijos por teléfono me comunican que el lunes siguiente tengo que ingresar a las 9 de la mañana en el Hospital de Albacete, para una operación que tenía pendiente desde hacía casi 6 meses.

La mezcla de la visita al santuario y la operación, me puso un poco nervioso, digamos más bien me puso muy nervioso, a mí, y también a mi estómago. Tanto que se convirtió en el protagonista de la noche.

Todo el relato de mi visita al santuario de Fátima, tiene una duración de dos horas.

Al llegar al Santuario de Fátima, hacia un día infernal, el viento y la lluvia nos impedían bajar del autobús, desde dentro, veíamos como los contenedores eran arrastrados por el viento y las papeleras volaban. Después de esperar durante una hora, amainó un poco la tormenta y pudimos salir, pertrechados con impermeables y paraguas

 

nos encaminaron hacia la basílica. Donde pudimos visitar las tumbas de los pastorcillos que vieron las apariciones de la Virgen. Al  salir de ésta, nos refugiamos de la lluvia  en unos inmensos soportales de columnas, desde donde se puede contemplar una gran  explanada preparada para recibir a los peregrinos. Dicen que allí caben miles y miles de personas, pero en ese momento solo estábamos 60, Desde allí se podía ver una fuente en el centro, una capilla situada a la derecha, donde en un moderno recinto cerrado, se estaba celebrando misa, y, un poco más adelante, había una zona en la que poder comprar y colocar las velas. Al fondo se supone que estaba la nueva iglesia con capacidad para 9000 personas sentadas.

Nos dieron una hora para visitar todo el Santuario, pero solo cuatro bajamos aquella escalinata, un matrimonio de Alicante, y la pareja de manchegos.

Antes de terminar de bajar la escalinata, una racha de viento nos dejó sin paraguas. Una serie de vallas metálicas colocadas de forma estratégica  nos obligó a pasar por la fuente central que preside el recinto.  “Donde fueres haz lo que vieres”, es un dicho popular, seguro que en esa fuente había que hacer algo, pero ¿qué? yo por si acaso, me lave las manos, moje un poco mas mi cara y bebí de aquel agua.  Siguiendo el camino marcado por las vallas pasamos a la ermita, donde un centenar de personas escuchaban la celebración de la misa. Compramos cuatro velas y las dejamos arder en unos locales preparados para ello.

Ya solo nos faltaba visitar la nueva Iglesia que se supone estaba situada en el fondo, y después de mucho andar efectivamente allí estaba, es una moderna construcción  soterrada, quiero decir semienterrada y de un diseño vanguardista,  una gran nave con capacidad para  9000 personas sentadas que no tiene ninguna columna,  su suelo inclinado te recuerda a un inmenso cine, y todo ello presidido por la escultura

 

de un Cristo, con la cara más difícil que te puedas imaginar.  Alrededor de esta iglesia y también bajo tierra hay construidas bastantes capillas.

He intentado no reflejar en este relato mis sentimientos personales y religiosos, pero, lo que nunca olvidaré, es esa sensación que sentí al cruzar prácticamente solo y azotado por el viento y la lluvia una explanada preparada para recibir a 100.000 personas.

Cuando llegamos al autobús, a la hora acordada, la gente ya estaba harta de esperar, pero, su enfado fue mayor, porque aun encima me tocó un “Gallo” que sorteaban.

Días después la operación se dio bien, seguro que la vela de Fátima tubo algo que ver.

 

VI        VIAJE A MADRID   Mariano Martínez Alvárez.

Recuerdo mi primer viaje a Madrid, era una noche de octubre. Estaba sentado en un banco del andén, entre mi padre y mi madre, y un tren que todavía no era el nuestro llegó a la estación y se detuvo entre nubes de vapor y chirrido de frenos. Tenia en la oscuridad una envergadura de animal mitológico, y el faro redondo de la locomotora me había recordado al acercarse el submarino del capitán Memo.

Todo era raro esa noche, la del primer viaje, raro y mágico, como si al subir al tren, yo hubiera abandonado el espacio cotidiano de la realidad y hubiera ingresado en otro reino muy semejante al de las películas o al de los libros, el reino insomne de los viajeros.

Ahora comprendo que en nuestra tierra seca e interior los trenes nocturnos era el gran río que nos llevaba al mundo y nos traía luego de regreso.

Durante aquel primer viaje mientras me adormilaba contra el duro respaldo de plástico azul, oía a mi padre y a otro pasajero contarse en la oscuridad viajes en tren durante los inviernos de la guerra “Nos trajeron a todos los del batallón de la Guardia de Asalto en el que yo servía y nos hicieron subir a un tren en esta misma estación, y aunque no nos dijeron donde nos llevaban se corrió el rumor que nuestro destino era el frente del Ebro. A mi me temblaban las piernas de pensarlo, a oscuras, dentro del vagón cerrado, toda la noche. Por la mañana nos hicieron bajarnos y sin explicaciones nos devolvieron a los puestos de siempre”. Esta historia se la oí a mi padre infinidad de veces, si aquel tren llega a salir, seguro que ahora no estaba yo contándolo, decía mí

padre, y yo pensaba que si aquel viaje al frente no hubiera sido cancelado, probablemente mi padre habría muerto y yo no habría llegado a existir.

Los trenes de ahora que no nos obligan asentarnos frente a desconocidos no favorecen los relatos de viajes. Parecemos fantasmas callados, con los auriculares tapándonos los oídos, con los ojos fijos en el vídeo de una película americana.

Se escuchaban más historias en los antiguos departamentos de segunda, que tenían algo como de salas de espera o comedores de familia pobre.

En un viaje de Granada a Madrid, un amigo me contó otro viaje en ese mismo tren en el que conoció a una mujer con la que no tardó ni una hora en empezar a besarse, era verano a plena luz y estaban solos en el departamento, lo hacían con una urgencia temeraria y una felicidad que ni las incomodidades ni los viajeros que pasaban por el pasillo lograron malograr.

Yo la verdad esto no terminé de creérmelo.

 

 

VII         NUEVAS ILUSIONES            María del Señor Jaén

Si la historia va de viajes, yo voy a contar el que me gustaría hacer:

Por cierto; mañana vamos a la Laguna del Arquillo, reconocida como monumento natural. Cuando vuelva os diré que tal; aunque ya casi puedo decir que me gustará, porque es, de la clase de viaje que me apetece en este momento.

Tengo ganas de ver todos los pueblos que hay por aquí cerca de Albacete con sus pequeñas o grandes maravillas.

Aquí; tenemos nuestra llanura, serena y hermosa. En la sierra de Alcaraz será totalmente diferente, la imagino exuberante.

He visto algunos pueblos; por ejemplo: Alcalá del Júcar, que cuando apareció detrás de aquella curva, me dejó impresionada.

Villanueva de los Infantes en la provincia de Ciudad Real, sería un buen pueblo para ver de los primeros; con sus edificios de los SS. XVI y XVII.

Y si me quedo en la provincia de Albacete, hay que ir a El Bonillo. El Bonillo, al que Carlos I de España y V de Alemania le concedió el título de Villa. Y hoy en el S. XXI… Donde mejor se come.

Tiene que ser pecado no conocer España. Hay que cambiar este hecho.

El viaje a la laguna ha sido perfecto: entretenido, divertido y muy bien organizado. Podría repetirlo mañana mismo.

Creí que mi participación en nuestras historias y recuerdos compartidos, había terminado aquí, pero ayer, cuando subí al coche con mis hijos creyendo que iba a mi pueblo, me dieron la sorpresa de pasar primero por Alcaraz porque había un mercado medieval que querían ver.

 

¡Qué alegría!…pero las cosas casi nunca salen como uno las imagina. Cuando empezaba a cambiar el paisaje y yo me preparaba para disfrutarlo, empezó a llover, sin tormenta, pero el agua caía como si las nubes se hubieran puesto de acuerdo en no dejarme ver nada. Hubo que ir muy despacio, pero por fin llegamos… y justo en ese momento… qué suerte, dejó de llover de esa manera.

No había nadie en la calle, todos los puestos estaban medio recogidos y cayendo agua de sus toldos. Aparcamos en las afueras pues lo que sí había eran muchos coches, supongo, que sus dueños habrían ido con la misma intención que nosotros.

Comentábamos que era una pena, con la ilusión que habrían preparado todo y la falta que hace que los negocios se animen en estos tiempos que corren.

Con el motor en marcha para seguir viaje, se me ocurre decir que era una lástima irnos sin ver por lo menos la iglesia. Motor apagado; en el coche se quedan: mi hijo y mi nieto de cuatro años, mi nuera y yo, nos ponemos la capucha de la chaqueta hasta los ojos y nos vamos corriendo hasta la plaza. Sorpresa, la iglesia estaba cerrada. Pero Dios es grande y está en todas partes; delante de la iglesia había un puesto donde tenían preparados toda clase de alimentos; nos pusieron unas raciones de atascaburras y tajadas de tocino (no podía ser mas medieval) y qué después en el coche entre risas, nos supieron a gloria.

En ese momento dejó de llover y pudimos disfrutar de la feria. A mi nieto, el Rey le dijo que en unos años le nombraría caballero; mientras tanto le compramos un juguete para que la espera no se le hiciera tan larga, los músicos nos dijeron que habían venido de tierras lejanas… Y así; deseándoles que saliera el sol y que todo siguiera tan

Animado  como en ese momento, seguimos hacia mi pueblo. Supongo que en algún otro momento podré volver y ver todo… Empezando por su iglesia.

VIII                        Ana Martínez

Siguiendo la pauta de mis compañeras, intentaré contar alguno de mis viajes.

Es verdad, que para mí, un viaje supone un reto porque siempre me pregunto si merecerá la pena… Al final, también os confieso que siempre vuelvo contenta de conocer nuevos lugares, paisajes, costumbres, etc. El caso es que mis amigas y yo no teníamos planificado, en absoluto, ningún viaje, pero disponíamos de unos días libres. Entonces, después de hablarlo bastante, decidimos irnos, a la aventura, las cuatro a Peñíscola. Al llegar, providencialmente, una señora nos ofreció un pequeño apartamento en alquiler, que estaba en el casco antiguo, cerca del Castillo del Papa Luna y de la Iglesia. El lugar era excelente y el centro de nuestras excursiones.

Un día, que amaneció nublado, con el mapa de carreteras en la mano, nos subimos al coche. Rosi  iba al volante y yo de “copiloto” leyendo el mapa y orientando a la conductora. Esa mañana, recorrimos toda la costa desde Peñíscola hasta el Delta del Ebro: parábamos en cada pueblo, en cada puertecito pesquero, encada espigón…; disfrutando del panorama y haciendo fotos. Por fin, llegamos a la meta propuesta: el Delta del Ebro. En principio, erróneamente, recorrimos a pie y cantando una de las “bocas” del Ebro, que no era la más importante, pero sí muy hermosa: rodeada de campos cultivados. Luego, preguntando a la gente que muy amablemente nos atendió, nos encaminamos a buscar la verdadera desembocadura del río. Pero resultó, que el barco que hacía el recorrido, estaba al otro lado del río y nosotras éramos cuatro y demás… ¡el coche! Preguntamos y nos informaron, que muy cerca, había un transbordador que llevaba al otro margen del río cualquier cosa, (personas, animales,

Vehículos). Ahora estaba el dilema: no sabíamos el precio del transporte, pensábamos que el traslado del coche resultaría muy caro.

Al fin, nos decidimos hacerlo y quedamos sorprendidas al comprobar que sólo cobraron “unas pesetas” por todo. Luego subimos al barco para recorrer la desembocadura del Ebro y quedamos todas muy impresionadas: no imaginábamos la amplitud de la misma ni la belleza del entorno. La Naturaleza  es siempre tan hermosa que siempre nos sorprende. El pueblo era muy coqueto, calles estrechas, empinadas; casas sencillas, gente amabilísima. Arriba el Castillo, mirando el mar espléndido; al otro lado el puertecito de pescadores, la Lonja donde subastaban el pescado; ¡vivo de tan fresco!

De este viaje, guardamos un gratísimo recuerdo, pues resultó estupendo: digamos que fue una aventura porque nada había sido previamente planeado.

Os animo a conocer esta zona de España, no os defraudara; aunque han pasado ya muchos años.

IX             VIAJE A BRASIL          Basi Gómez

Llegamos a Salvador Bahía. El hotel está sobre un acantilado las olas chocan contra las rocas con una espuma de gran altura, es un espectáculo.

Es un país, que el cincuenta y tres por ciento son de color, descienden de los hombres que eran esclavos. Su idioma, es el portugués por ser Portugal quién colonizó este país.

Visitamos la capital Brasilia: Es enorme en extensión, no por habitantes. Para ir a cada Ministerio hay que ir en coche, dicen que hay que tener cabeza, tronco y ruedas por las distancias. Su catedral es como una copa invertida; con muchas pinturas y mucho colorido.

Belo Horizonte  es otra ciudad muy bonita, sobre todo por la noche; subimos a un café en el último piso no lo recuerdo pero era bastante alto y desde allí una película. Subimos a una barca grande, y navegamos como una media hora y al poco tiempo, vimos una raya, o sea el agua era amarilla y al cruzar dicha raya era el agua obscura. Es un fenómeno de la naturaleza que se produce por la flora del fondo .Llegamos a unas casas,  especie de chozas, y sus habitantes, eran indios y te vendían cosa que ellos fabrican: como flechas, arcos con adornos.

Caminamos entre tanto árbol, naturaleza todo muy tupido; todo un bosque. Llegamos a las Cataratas de Iguazú, es impresionante, la altura de las cascadas: unos trescientos metros de altitud y de ancho más o menos. Nos quedamos boquiabiertos. Han puesto unas barandillas de madera y se puede caminar por sendas y poder verlas

 

Desde varios ángulos. Antes de llegar, subimos a un helicóptero y la verdad ¡que impresión! Ver el río Paraná la fuerza que lleva el agua, merece la pena verlo. También vimos las cataratas en la parte de Argentina. Otra ciudad Minas Gerais, están  las minas de oro, visitamos el museo y hay unas rocas con vetas de oro. Hace diez o doce años que visité estos lugares y aun los recuerdo por lo bonito que es; ¡ah!… me falta Río de Janeiro, con sus playas de arena blanca como Copacabana, Iranesa. Ahora bien, el agua estaba fría, no me bañé pero tomé el sol que notas el calor pero hay que tener cuidado; pues te quemas, yo me puse morena.

Me llamó, la tención que aun cuando llevan un biquini mínimo, no lleva el pecho al aire como aquí.

La comida fantástica, ensaladas con mucho atún, palmito etc. y la carne a la brasa y te ponen hasta que dices basta y la fruta una delicia; todo fresco jugoso, así como los zumos de fruta rara. Todo lo bello que es, contrasta con la mucha pobreza. Estábamos en un hotel que el portero llevaba chistera, escaleras automáticas y joyería etc., al salir a pocos pasos, una señora de color con sus bebés durmiendo en unas cajas de cartón. El noventa por ciento es pobre y el resto son los que tienen el capital, así es la vida.

En Río, están las famosas Favelas, están encima de unos cerros y allí no entra nadie, si van, es con la policía, hay pobreza y algunos se dedican a la droga. Espero esto cambie para bien.

X     UN VIAJE  INOLVIDABLE  A LA SIERRA DE SALAMANCA Y VALLE DEL JERTE.     Pilar Urbano

 Yo soñaba que algún  día podría visitar esta parte de nuestra geografía.

Me hice socia de un grupo que organizaba este viaje, y sin pensarlo mucho me apunté. Salimos hacia Béjar (Salamanca) el pasado mes de marzo  2012, donde nos alojamos dos días. Esta situada en la sierra del mismo nombre, donde visitamos, entre otros monumentos, la Iglesia de Sta. María, construida en ladrillo a principios del S. XIII y reformada en el XVI.

También visitamos la Iglesia del Salvador, construida en 1.554 y es de destacar su admirable retablo, una estatua orante el sepulcro del Capitán Juan de Bolaños.

Después vamos al Palacio Ducal, con dos torres cilíndricas y una poligonal y los restos del puente romano, De aquí nos marchamos a La Alberca (Salamanca) ¡Que precioso! Es un pueblo medieval declarado monumento nacional con sus callejuelas tortuosas, colorido y bellas plazas; cuando llegamos a la Plaza Mayor pudimos ver los soportales de madera y granito donde las mujeres se sentaban a coser. Vimos también “El Porrón” un restaurante típico en donde nos pusieron unos platos de jamón ibérico y queso, con un vino superior pues estamos en tierras donde los cerdos pastan al aire libre. Con esto aquí no dejéis de probarlo, incluso de llevar a casa, no os arrepentiréis.

También visitamos algunas tiendas de productos de la tierra donde tenían legumbres Del Barco de Ávila (si vais probarlas están exquisitas) y objetos de recuerdo.

A continuación fuimos a Ciudad Rodrigo (Salamanca); toma el nombre del conde Rodrigo González, quién la fundó en el siglo XII.

En primer lugar visitamos la catedral de Sta. María, destaca la Capilla Mayor, y la magnífica sillería del coro.

Las murallas dicen que tienen 2.250 m. de largo, 30 de altura y 2,10 d espesor, y se conservan perfectamente. Donde en esos días corría un viento bastante frío.

El Castillo  de Enrique de Tras Tamara, ahora convertido en parador de turismo. Otro atractivo de esta localidad son sus numerosas casas blasonadas.

Después nos dirigimos a Plasencia; se presenta como una ciudad amurallada. La puerta Barragana aún conserva un magnifico  arco con escudo de los Reyes Católicos. La catedral es un auténtico catálogo de la arquitectura religiosa de la cristiandad. La componen dos construcciones empalmadas. L primera románica, de los siglos XIII y XV, obra de maestro Juan Francés, con la puerta del Perdón y la capilla de San Pedro y hermosa cúpula bizantina.

El claustro, un gozo para un recorrido sosegado, enlaza la vieja catedral con la nueva. Los palacios de los Carbajal, los Marqueses de Maribel, y la casa Deán, famosa por su típico balcón de esquina (de los palacios solo vimos la parte exterior, la fachada), estos balcones de esquina son una de las notas arquitectónicas  más   características de Extremadura, se presentan tanto en Plasencia, como en Cáceres o Trujillo.

Saliendo de Plasencia, llegamos al Valle del Jerte. Es una zona privilegiada, por su clima dulce, sus cultivos y vegetación multicolor; regada por río Jerte ¡Que regalo para la vista! ver a lo largo del río las terrazas de cerezos, aunque en ese momento todavía no estaban en flor.

Dicen que la población vive todo el año exclusivamente de la recolección de la cereza.

Vamos hacía la Vera: unos kilómetros antes de llegar paramos a contemplar la estatua de la Serrana de la Vera (según el mito literario), una mujer  hombruna y vengativa, habitante de estos lugares.

Llegamos a Aldea Nueva de la Vera, un pequeño pueblo, pintoresco, muy floreado, con sus limoneros y también famoso por el pimentón, después de un paseo, compramos pimentón para nuestras actividades culinarias.

Vamos a visitar Trujillo. En la Plaza Mayor están las Iglesias de la Sangre, barroca, y de San Martín, gótica. En el centro la famosa estatua ecuestre de Francisco Pizarro, también se encuentran los palacios de las Carbajal y Vargas, y varios conventos, en uno de ellos compramos a las monjitas unos dulces deliciosos.

Me llamó mucho la atención, ver las cigüeñas nunca había visto tantos  nidos en sus torres y campanarios. Nos contaron que en el pueblecito cacereño de la villa de El Gordo posee la mayor colonia de estas aves, y a la entrada de este hay una placa que hace mención a tan singular privilegio.

A continuación llagamos a Mérida el corazón de la civilización romana en España. Visitamos el teatro romano y el anfiteatro. Nos contaron que en Mérida cada vez que se escava para hacer un edificio, aparecen ruinas de casas romanas, vestigios de estatuas, monedas, vasijas etc. Entramos a ver el Museo Nacional de Arte Romano que es inmenso.

Y por último Cáceres la ciudad monumental Patrimonio  de la Humanidad. Nos dirigimos hacía una de las entradas, llamada Arco de la Estrella, la edificaron de tal manera para que los caballos y carruajes no se dieran en las esquinas. Quizá para nosotros sea lo más simbólico de Cáceres, fue construida en el siglo XVIII.

Nos dirigimos a la plaza de Sta., María, aquí se halla la catedral de Sta. María (en una esquina se encuentra la estatua de un monje; que hay que besar los pies, dicen que para volver otra vez), la casa Rectoral, y el famoso palacio de los Golfines de Abajo, residencia de los Reyes Católicos cuando visitaban Cáceres. Junto a esta plaza la casa de los Carbajal, con su balcón esquinado.

Esto es un poco de lo que he visto.

Compañeros deciros que vine feliz y contenta de haber hecho este maravilloso viaje.

XI          VIAJE A LAS LAGUNAS DEL ARQUILLO.  Juan Conesa

 Nuestra muy gentil y amable compañera Ana. Quiere que contemos como nos fue       la mañana que hicimos la excursión por la muy poblada en arboles Sierra de Alcaraz.

No fue necesario usar chubasquero, como nos lo recomendaba nuestra coordinadora Luisa.

Por mi parte diré que lo pasé bastante bien, recordando el nombre y las formas de las plantas, que nuestro próximo profesor nos iba enseñando a lo largo de todo el camino; que para mí no fue corto.

Yo recordaba algunos nombres de cuando era pequeño, pues no en balde me crie en una pequeña aldea donde al levantarme y salir a la calle lo primero que veía mirando el horizonte eran los montes del Gurú Gurú .

Allí trabajaba mi querido papá haciendo hoyos para plantar almendros .Al que todos los días le llevaba la comida caliente que con todo cariño y amor le preparaba la Santa de mi mamá.

Perdona Ana si me estoy apartando un poco del tema propuesto .Si disfruté bastante aspirando el aroma como el tomillo, romero, mejorana y otras plantas. También llenaron de música a mis oídos los diversos trinos de las distintas clases de pájaros que habitan por esas laderas de la Sierra. Nada diré que vosotros no vierais como yo: los cristalinos y claros riachuelos, que íbamos cruzando; así como las inmensas lagunas del Arquillo.

Ya para terminar, la comida que nos pusieron en el restaurante fue bastante buena lo digo por mi cocido que me estuvo muy, pero que muy sabrosón.

Hasta la próxima excursión, en que espero nos juntemos todos.

Un abrazo grande, de vuestro compañero. Juan.

XII       VIAJE A GALICIA.    Enrique Cuerda.

 Aprovechando los temas elegidos por mis compañeros de relatos, y  para no romper mucho el tema. Voy a contar a grandes rasgos, mi viaje a las “Rías Baixas”, aunque hace ya algún tiempo concretamente en mayo de 2002.

Como os cuento salimos de Albacete en dirección Galicia, y como os podéis figurar no en avión, sino en autobús que es mucho más bonito. Hicimos varias paradas como obliga la D.G.T., llegando a comer a Puebla de Sanabria, para a continuación emprender de nuevo el viaje a nuestro lugar de destino, “Sanjenjo” concretamente al Hotel Nuevo Vichona.

Después de 13 largas horas  de viaje, nos obsequian en el hotel, con un coctel de bienvenida con su correspondiente cena, y a pesar del cansancio del viaje, como gente “joven” que éramos, “todavía”, había ganas de fiesta, y después de unos bailecitos nos retiramos a descansar, para hacer frente al día siguiente.

El nuevo día nos despierta con una gran tromba de agua, emprendiendo viaje a Santiago de Compostela, a escasos Kms. de Sanjenjo, y como es natural, el recibimiento por esta zona fue a base de agua, aunque a decir verdad por poco  tiempo, ya que al ratito de llegar, todo cambió y el rey Sol, lució con brillantez.

Como es lógico la visita a la “Catedral” es obligada de entrada, para después, visitar a las distintas plazas que rodean la Catedral, y por supuesto la del Obradoiro, que es realmente maravillosa, con su ya famoso Pórtico, que es bonito de verdad, e igualmente los distintos edificios que rodean la Plaza, ya que en ella se encuentran, el Hostal Reyes Católicos, Ayuntamiento y el edificio Rector de la Universidad.

Damos también un paseo por las distintas callejuelas típicas de la zona con sus tabernas de tapas, y para hacer honor a la tierra tomamos un vinito “ribeiro”, y después de comer regreso al hotel.

Aprovechando el bonito día de sol que quedó por la tarde, nos damos un paseo, por la bonita playa de “Silgar” a disfrutar de ese día y de la brisa marina.

Como habréis observado hablo en general en plural, porque como es lógico siempre acompañado de  mi María, sin la cual no soy capaz, de ir a ningún sitio. Sin más damos por terminado el día el cual hemos aprovechado a tope.

El siguiente día lo iniciamos rumbo a la ciudad de Vigo, costeando la vía de Pontevedra, pasando por los distintos pueblecitos que rodean la misma, con sus diferentes historias que nos van informando nuestras monitoras, en este caso “Cristina”, una chavala muy simpática , que como el resto de los días anteriores nos va instruyendo.

Llegamos a dicha ciudad a través del puente “Rande” orgullo de esta ciudad, antes de dirigirnos al centro, hacemos un alto en el monte “La Guía”, el cual goza de una panorámica, sobre la Ría de Vigo, y la ciudad en si, algo maravilloso y por tanto digno de resaltar.

Hacemos una visita por el casco antiguo de la ciudad con sus pintorescas callejuelas, llegando, a su famoso y conocido por todo  el que  visita esta zona de Galicia “Mercado de la Piedra”, ya que en dicho mercado preparan unas apetitosas ostras y un pulpito, que es algo maravilloso.

(Si venís por la zona, no os lo perdáis).

Para aprovechar los días al máximo después de comer y tomar un pequeño descanso, ya por la tarde nos dirigimos a otra bonita ciudad “Pontevedra”. La visita a esta ciudad la hacemos con la monitora para que nos vaya explicando, el significado de los distintos monumentos, y mansiones antiguas  donde han vivido personajes ilustres de la tierra.

Visitamos también, algunas de las muchas iglesias en plan cultural, “claro”. Y algunas de ellas son verdaderas obras de arte, así como sus calles y plazas de verdadero valor arquitectónico. ¡Ha se me olvidaba, la climatología maravillosa!

Comenzamos un nuevo día esta vez dirección Portugal, concretamente a la ciudad de “Valenca”, que hace frontera con España, por Tuy.

Dicha ciudad amurallada, es muy bonita y pintoresca, con sus callejuelas empedradas, y sus distintas puertas en la muralla de acceso a la ciudadela.

Esta ciudad, está dedicada totalmente al turismo, por lo que es su medio de vida.

Otra de las distintas visitas que hicimos durante los días que pasamos por estas tierras, fue a la isla de “La Toja”, isla que según las gentes de la zona ha perdido todo su encanto, ya que los terratenientes se han dedicado a la explotación del terreno de dicha isla, con hoteles y apartamentos, que le han robado todo su encanto. Ya  que el famoso balneario de “La Toja” ha adquirido todo el aire moderno actual.

Digno de mencionar, una pequeña iglesia, revestida totalmente en su parte exterior de la famosa “Vieira”, llamada también concha del pelegrino. (Capilla llamada de las Conchas).

Dejamos esta pequeña isla unida por un puente al pueblo de “El Grove”, en el cual y en su puerto pesquero, nos embarcamos para hacer la ruta del mejillón, llamada así por sus famosos criaderos de mejillones, llamadas “Bateas”, en las cuales, se crían miles de toneladas, de estos, y algunas menos de ostras.

Como degustación, nos obsequian, con unos mejillones hechos al vapor en el mismo barco acompañados de un vinito, como es natural de la tierra.

Después del desembarco y de regreso a casa seguimos bordeando la ría, gozando de un paisaje maravilloso. Pues  tiene una playa de la “Lanzada” realmente bonita, ya que contrata entre el verde de la zona y el azul del mar.

Al empezar un nuevo día último de la excursión a la Ría de Arosa, la mayor  de estas rías, en la cual desemboca el río Ulla, que separa las provincias de Coruña y Pontevedra.

Visitamos también Cambados, un pueblo también situado a la orilla del mar, y cogemos un trenecillo turístico en el cual vamos dando una visual, a los distintos “pazos” como llaman por aquí a las casas señoriales de los siglos XVI y XVII, por toda la ciudad.

Ya en el hotel y después de la cena nos hacen una Fiesta de despedida con la clásica “Creimada” acompañada de la actuación de Gaitas y Tamborileros, en este caso de “Tamborileras”.

A continuación despedida de todo el grupo que hicimos el viaje, despidiéndonos,  de las monitoras y felicitándolas, por el buen trabajo que habían realizado.

Ya como era natural después de la despedida, al día siguiente emprendimos viaje a nuestra querida tierra Albacete, reconociendo el bueno y bonito viaje a esas tierras Gallegas.

XIII          Luis Bleda.

 Empezaré dando las gracias a cuantos me habéis precedido, porqué con vuestros relatos, he repescado sentimientos y recuerdos que experimenté en algunos de esos viajes, Extremadura o Fátima, donde nuestros compañeros Pilar Urbano y Antonio Mínguez nos lo describen con detalle. Antonio es esa  inmensa plaza, con ese viento y lluvia, de verdad, me pareció estar allí con vosotros.

Nos decía mi padre, que habíamos nacido y criado en una estación de tren, llevaba razón, yo también hice mi primer viaje a Madrid en tren, y todavía hoy, conservo el olor de aquel vapor que todo lo impregnaba, y de aquellas meriendas e historias que se podían compartir, tan  bien  descritas por nuestra compañero Mariano.

Casi todos sabéis, por mi trabajo, he viajado mucho, pero en eso yo le llamaba transportarme por carreteras y hoteles. Con el tiempo, aprendí que podía dedicar a mi familia una semana al año, aprovechando, ese conocimiento de las rutas, y hacer ese tipo de viaje cultural y de ocio que bien merece la pena en nuestra España.

Así lo realizamos durante varios años, quedando impregnados del paisaje, cultura, monumentos, gastronomía, etc. de nuestra tierra.

Pero quiero terminar, con dos viajes a Barcelona, uno es en el siglo XIII y XIV y otro en el XIX y XX. Como podéis imaginaros estos viajes los pude realizar gracias a dos libros.

LA CATEDRAL DEL MAR Y LACIUDAD DE LOS PRODIGIOS

La Catedral del Mar, es un relato de Ildefonso Falcones, y en él nos describe como construyeron la Iglesia de Sta. María del Mar, hecha por marineros y cargadores del puerto de Barcelona, los  cuales cargaban a sus espaldas las piedras desde la montaña de

Montjuic, en  ella nos relata como vivían, y las distintas opiniones, así como sus calles, las que hoy todavía llevan los nombres de aquellos  trabajos, hoy está todo conservado igual que entonces y merece la pena  darse un buen  paseo y una cerveza en una tasca del Borne.

Eduardo Mendoza, en la ciudad de los Prodigios nos describe una agitada  y tumultuosa Barcelona entre las exposiciones universales de 1.888 y 1.929,  en este periodo se gesta el ensanche de Barcelona, el parque Güell, el Pueblo Español, las fuentes de Montjuic, y os puedo asegurar que todo ese conjunto, bien merece una buena excursión.

 XIV          Carmen Panadero.

Gracias a la primera persona que empezó estas narraciones. Nos ha permitido a los demás contar las nuestras, haciendo que cada uno de nosotros nos permita mostrar nuestras impresiones, emociones, o recuerdos de alguno de nuestros viajes por el mundo.

Yo quiero contaros alguna anécdota.

Nos ocurrió a en un viaje que hicimos mi marido y unos amigos.

Nuestro destino era Roma, fuimos en coche por toda la Costa parando donde mejor nos parecía, que sitios vimos. Que maravilla de lugares, sin prisas, adivinando cada cosa, cada lugar, que maravilla.

Por fin llegamos a Roma, ciudad de destino.

Y aquí empieza la gran anécdota.

Como el Cardenal Tavera y Araoz estaba allí, pedimos Audiencia para verle, El Cardenal fue el primero Obispo de Albacete, motivo por el cual lo conocíamos y habíamos tenido mucho contacto con él.

Cuando llegamos nos dijeron  que el Cardenal estaba enfermo, que llamáramos después.

Nuestra sorpresa al día siguiente.

Nos dijeron que había fallecido.

Todo cambió por completo, de una visita para ver a un amigo, a estar en su entierro.

Y allí estuvimos, pero había más sorpresas para nosotros, primero éramos los únicos españoles en su entierro, y es mas éramos los únicos albaceteños.

 

 

Informado S.S., comunicó que estuviéramos presentes, en sitio destacado con la familia del Cardenal Tavera. Y fue S.S. quien se acercó a nosotros dándonos el pésame personalmente, aun Tengo el sentimiento de Paz que transmitía.

Y había más sorpresas, después de entierro nos pasaron  a los jardines privados del Vaticano, con toda la familia, compartimos esos momentos íntimos, con todos ellos.

Que impresionante fue este acontecimiento, nos lleno todo el viaje de sentimientos encontrados, por un lado, la alegría de conocer Roma, el Vaticano, a SS, y por otro la muerte de un amigo.

Nos marcó mucho durante toda la vida

Continuamos recorriendo Roma, visitando esos lugares, esos monumentos, esos rincones que tantas veces vistos en la tele, en la prensa, en los libros, nos descubren la majestuosidad, una vez que los puedes ver con tus ojos.

 

Trabajo para el dia del libro del año 2012

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EL DAVID, por María del Señor Jaén

Dijo Juani de escribir para el día del libro sobre el arte y yo me asusté. Siempre me pasa lo mismo cuando tengo que hacer algún extraordinario, algo que salga de mi rutina. Pero luego me digo: ¿Y por qué no?… Este es el momento de comprobar si estoy aprendiendo. He visto arte,  porque en Italia por ejemplo, donde estuve hace un tiempo, hay mucho. Pero voy a recordar la estatua de de David de Miguel Ángel. Me impresionó tanto que no podía dejar de pensar en el autor; en como, un ser humano podía: primero imaginarlo y luego llevar a cabo obras tan extraordinarias como nos ha dejado. DAVID Mi admiración fue todavía mayor cunando vi la Piedad en el Vaticano. No me extraña nada que se enfadara cuando pusieron en duda (Miguel Ángel solo tenía 24 años) que la hubiera hecho él; por eso grabó su nombre. piedad Otra maravilla en Florencia es la Puerta del cielo. Lorenzo Ghiberti la hizo y fue precisamente Miguel Ángel quien la bautizó con ese nombre, su comentario fue: Es tan hermosa que tendría que estar colocada en la puerta del paraiso. la puerta En fin, creo que casi el 80 % del arte que hay en el mundo está en Italia y por eso hacia donde dirijas la mirada estás viendo algo excepcional. Luego, yo creo que hay arte en muchas cosas. Por ejemplo en la naturaleza. Hay paisajes que miras con asombro porque no hay palabras para describirlos de tan hermosos. ¿Y el sonido del agua? Si estás disfrutando del paisaje y oyendo el sonido del agua de un rio…  no se puede pedir más. En fin, yo encuentro arte en muchas cosas. Porque en el arte casi hay vida, y en la vida hay arte,… a pesar de los pesares. maria

El PALACIO DE LOS GOSÁLVEZ, escrito por Juan Lucas Valera

gosalvez

El palacio de los Gosálvez es de estilo francés versallesco situado en las proximidades de Villalgordo del Júcar, Albacete, y perteneciente al término de Casas de Benitez, Cuenca.

Fue construido por Enrique Gosálvez Fuentes en 1902 junto a otras factorías a orillas del río Júcar.

Casi abandonado en tiempos de la guerra civil Española por la decadencia de la familia Gosálvez,  estaba todavía habitado por sirvientes y criados y a su alrededor las casillas de un pueblecito en donde vivían los obreros de las factorías y de la central eléctrica.

El palacio sigue el estilo francés-versallesco, típico de los palacetes del norte de España a principios del siglo XX. Consta del edificio central con tres plantas y dos alas de una planta a cada lado del edificio central.

En el centro del conjunto se sitúa una fuente llamada de “la zarina”, que fue regalada por Alejandra, esposa del Zar Nicolás II.

En la actualidad solo queda la base en donde un día estuvo la fuente; el palacio constaba de 368 ventanas y se decía tenía el mismo número de puertas, contaba con un gran número de habitaciones, un total de 20. Fue declarado de Interés Cultural el 16 de junio de 1933.

Palacio Gosalvez 1982

Hay más historia y arte mucho más, pero lo que yo quiero contar es otra historia, otro arte que yo conocí con pocos años y que descubrí años más tarde.

Os voy a contar como conocí el arte sin ser consciente, es más, creo que hace muy poco tiempo que lo descubrí.  Fue una experiencia muy agradable (y digo experiencia) no menos por el viaje al Palacio, tres kilómetros lo separan de la pequeña aldea en donde viviamos, junto a mi madre.

La pobre mujer hacía tiempo que soñaba con tener pavos reales en su pequeño y humilde corral, yo creo que dentro de su origen humilde le apetecía tener algo de realeza aunque solo fuese en su gallinero y como conocía al ama de llaves del palacio, la “Paca” dijo:

-Allí tienene pavos reales, yo le llevo una docena de huevos a la Paca de mis pavas plebeyas y que ella me dé media docena de huevos de la realeza aviar.

Como viviamos en una pequeña aldea en medio de la nada a orillas del Júcar, teniamos que ir andando unos cuantos kilómetros, ello nos obligó a levantarnos antes del amanecer para emprender el camino.

Mi madre preparó una cesta con juncos, puso paja y envolví unos doce huevos para que llegasen sin sufrir deterioro alguno y me dijo:

– Juanito, nos vamos para Villalgordo del Júcar.

La mañana desgranaba sus primeras luces, el camino nos envolvía con aromas primaverales con el canto de multitud de pájaros y un infinito arco iris de colores de árboles, plantas y flores nos regalaron los ojos en aquella mañana mágica.

Foto familiar de Juan Lucas
Juan Lucas y su familia en el patio de su casa

Al llegar a las puertas de aquella mansión tan desconocida para mí e incluso para mi buena madre; la rodeaba una hermosa valla y tanto fuera como dentro estaba rodeada de inmensos pinares piñoneros y otros árboles y plantas que yo no conocía y creo recordar que llegué a decirle a mi madre:

– Esto es un paraiso.

gosalvez_01

Cruzamos la valla y vi una casa enorme que me hacía daño a la vista de tan hermosa, posiblemente si no hubiese vivido en un entorno rural y humilde hubiese exclamado:

– Esto es el palacio de las mil y una noches. Pero nada de ello sabía solo recuerdo haberme quedado con la boca abierta.

Un enorme paseo con árboles centenarios llevaban a la casa, que, en forma de herradura abrazaba un hermoso jardín. En el centro una fuente a sus pies, una gran escalinata, el edificio con muchas ventanas “grandes, muy grandes” la hermoseaban dibujos variopintos y colores que escapaban a mi pobre universo cromático.

Gosalvez 1

Pasamos al interior y en cada paso que dábamos o estancia que veíamos mi capacidad de sorpresa iba en aumento. Al mismo tiempo que la inmensa luz y el mobiliario regio me iban dejando anonadado, percibía un acogedor ambiente. Tanto en mi madre como en mí el asombro no nos permitía cerrar la boca ni cerrar los ojos. No atinaba a decir palabra alguna.

Se terminó la visita, nos despedimos y volvimos a casa, mi madre tan feliz porque al fín tendría pavos reales, y yo flipando en colores como se dice hoy en día.

Y la verdadera historia del arte, era la que yo tenía día a día en mi casa, en mi familia, en mis padres en especial mi madre,  el arte que tenía mi madre para sacarnos adelante sin apenas medios y el arte que se daba, ya que con un puñado de hierbas (orugas) y una cabeza de ajos hacía unos gazpachos viudos ¡y tan viudos! que daban de comer a cinco y te chupabas los dedos de buenos que estaban,  eso también debe ser arte.

Gracias a mi madre por este viaje al palacio de los Gosálvez y tantos y tantos viajes al interior de mi alma que viví con ella.

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El arte de escribir, por Mariano Martínez

Nos encontramos aquí para celebrar el Día del Libro y se nos ha pedido que hablemos sobre el Arte. Como sin duda os habréis dado cuenta estamos en una biblioteca pública; ¿Puede haber un lugar mejor para hablar de Arte?

Mirad las estanterías, están llenas de libros, muchos de ellos son verdaderas obras maestras del saber humano.

Indudablemente es Arte el que tiene una persona que, en un papel en blanco y colocando unas palabras junto a otras, es capaz, por ejemplo, de convertirnos en un ingenioso hidalgo que recorre La Mancha a lomos de un jamelgo y acompañado de un paisano lleno de sencillez y de saber popular.

Gracias a un “Divino Comediante” podremos recorrer los nueve círculos del Infierno, visitaremos el Purgatorio para llegar por fin al Cielo, tendremos como guía a un tal Virgilio que, creo, fue poeta en la antigua Roma.

Otra te hará sentirte un príncipe danés, pensando en la cuestión de si eres o no eres contemplando la calavera de tu padre.

Soñarás con la primavera que llegará cuando las golondrinas vuelvan para colgar sus nidos en tu balcón.

Quizás llegues a ser capitán de un ballenero, que escucha del vigía aquello de : “Por allí resopla” al divisar una ballena blanca.

Cuando alguien te describe un asno como “pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón” ,sin duda es un artista.

Hasta puede ser que te convierta en un Tenorio que, desgranando unos versos en los oidos de la inocente Doña Inés, pretende seducirla.

No voy  a poner más ejemplos, ¿para que?

El Arte, con todo lo importante que es su aspecto estético, sigue siendo una forma de comunicar ideas y sentimientos a la gente. ¿Que mejor manera de comunicar que usando el Arte de Escribir?

Hay muchos libros que son obras de arte, no teniendo nada más que alargar la mano, cogerlos y sumergirnos en su lectura.

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Dia del Libro 2014

La Universidad de la Experiencia, celebró el DÍA  DEL LIBRO, organizando un acto en las instalaciones del la Biblioteca Publica de Albacete, situada en los antiguos Deposito del Sol.

La actividad desarrollada por la Universidad de la Experiencia de la Universidad Popular Municipal, tuvo por título

 LEYENDO ARTE.

 Durante toda la mañana, alumnos de los diversos cursos de la U.EXP fueron leyendo, una serie de trabajos, algunos de ellos, escritos por los propios alumnos. 

  • El Arte de escribir, de Mariano Martínez.
  • Biografía del Arte, de Luis Bleda.
  • A la divina proporción (Rafael Alberti), por Miguel Torres.
  • Mi amado para mí (Santa Teresa de Jesús), por Carmen Panadero.
  • El David, por María del Señor Jaén.
  • Los amantes de Teruel, por María Prades.
  • La Catedral de Oviedo, por Paquita Moreno.
  • La Catedral del Mar, por María Pilar Urbano.
  • El Cementerio de Génova,  por Juani Jiménez.
  • La Sagrada Familia, por Cristina Morais.
  • El Palacio de Gosálvez, por Juan Lucas.
  • La Torre de las Infantas, por Paqui
  • Mi primer artista o el espíritu de Don José, por Alejandro Puerto.
  • El arte de las milongas,  por Lola Jiménez
  • El Greco
  • Boticelli, por Guadalupe Robles.
  • Leonardo, por Basi Gómez
  • El Bosco, por Ana Martínez.
  • Dalí, por Enrique Cuerda.
  • Queda prohibido, por Juan Conesa.
  • Depósitos del Sol, de

 

Juan Conesa

Comenzó el acto Mariano Martínez y terminó Juan Conesa.

2014_paquita Paquita, una de las alumnas de 3º  leyendo su escrito.

2014_lucas

Juan Lucas, como siempre nos llenó de optimismo con su relato.

2014_juaniJuana Parra, coordinadora del grupo, cerró el acto con una vivencia personal, donde tuvo que ejercer de Guía turística en la Catedral de Toledo, con un resultado sorprendente.

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Casi todos los alumnos participaron en el acto, pero no podemos poner mas fotografiar.

La bitácora de la Universidad de la Experiencia de Albacete